Hacía tiempo que A Coruña no tenía que soportar tantas obras en vías de importancia del centro urbano. En realidad, el aspecto que mostraba ayer la ciudad parecía más propio del parón del verano, cuando suelen reservarse estos trabajos, que de principios de año, cuando la circulación es mayor y se ve estrangulada por las vallas de las obras. Pero después de la jornada anterior, en el que las obras de asfaltado de Sánchez Bregua provocaron atascos en la entrada de la ciudad, ayer la Concejalía de Movilidad decidió cortar San Andrés cuando ya había pasado la hora punta, a las 11.22 de la mañana en el tramo entre rúa Alta y Pórtico de San Andrés.
Los vehículos que circulaban por San Andrés se encontraron con que tenían que desviarse por la rúa Alta y Cordelería para incorporarse de nuevo a San Andrés por Pórtico de San Andrés, lo que sobrecargó la rúa Alta, una vía de escasa capacidad y con aceras muy pequeñas, y que no estaba preparada para algo así, pero consiguió evitar el colapso de San Andrés, una de las vías más importantes. En cambio, se circuló normalmente hacia la plaza de Pontevedra.

Obelisco
En cuanto a las obras de Sánchez Bregua, que el martes provocaron un embotellamiento, se trasladaron frente al Obelisco en un intento por evitar molestias, pero aún así hubo que dejar un carril libre. El Ayuntamiento volverá a permitir asfaltar ese tramo cuando se haya preparado un plan de trabajo. Mientras tanto, los baches que se dejaron sin señalizar causaron incomodidades a los conductores.
En la rotonda de los hoteles, en Matogrande, la circulación fue densa durante todo el día debido a las obras de canalización, que solo dejan un carril de tránsito en cada sentido, mientras que en Salgado Torres, la fluidez fue mucho mayor después de varios días en los que solo se podía circular por un carril en cada sentido.
Fuente:El ideal Gallego